domingo, 23 de septiembre de 2012
Me hace tan bien no estar allá. Ahora estoy acá. Y se siente bien.
No quiero regresar, tal vez debería, la culpa me empuja hacía un acantilado.
Miro a mi alrededor y siento paz por primera vez. No sé si verdaderamente es paz lo que estoy sintiendo pero huele bien.
Repito una y otra vez la misma acción. El sonido se desplaza dentro de mi cabeza y me inunda un placer que nunca volveré a tener. No cambiaría esto por cualquier otra cosa, no la cambiaría por ellos, porque no me conocen. La sangre no significa nada cuando nuestros cerebros no están en la misma sintonía. No digo que soy mejor que vos ni que vos sos mejor que yo. Somos diferentes seres que viven distintos mundos. Sé que mis ideas te parecen una locura y a veces me dan ganas de susurrarte en el oído las cosas más nefastas y dejarte seco. Vivís adentro de una burbuja imposible de explotar.
No quiero regresar, tal vez debería, la culpa me empuja hacía un acantilado.
Miro a mi alrededor y siento paz por primera vez. No sé si verdaderamente es paz lo que estoy sintiendo pero huele bien.
Repito una y otra vez la misma acción. El sonido se desplaza dentro de mi cabeza y me inunda un placer que nunca volveré a tener. No cambiaría esto por cualquier otra cosa, no la cambiaría por ellos, porque no me conocen. La sangre no significa nada cuando nuestros cerebros no están en la misma sintonía. No digo que soy mejor que vos ni que vos sos mejor que yo. Somos diferentes seres que viven distintos mundos. Sé que mis ideas te parecen una locura y a veces me dan ganas de susurrarte en el oído las cosas más nefastas y dejarte seco. Vivís adentro de una burbuja imposible de explotar.
sábado, 22 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
Este es el comienzo del fin de semana largo. Definitivamente tendría que dedicarme a divertirme estos 4 días, tendría que estar en Monte Hermoso, sin embargo, no estoy allá. Estoy acá, sola. No me quejo. Me agrada. Me agrada no tener que ver gente que no puedo soportar ni un minuto. Pero al mismo tiempo pienso que cada día me hago un poco más antisocial, o capaz no quiero ser social con las personas de esta ciudad, porque la mayoría me parecen una banda de idiotas. Y sigo deseando irme ya de acá aunque no sé si escaparme es la solución. No sé si me ayudara olvidarme de la mierda del ahora.
Amo tu malhumor Daria.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






