Me hace tan bien no estar allá. Ahora estoy acá. Y se siente bien.
No quiero regresar, tal vez debería, la culpa me empuja hacía un acantilado.
Miro a mi alrededor y siento paz por primera vez. No sé si verdaderamente es paz lo que estoy sintiendo pero huele bien.
Repito una y otra vez la misma acción. El sonido se desplaza dentro de mi cabeza y me inunda un placer que nunca volveré a tener. No cambiaría esto por cualquier otra cosa, no la cambiaría por ellos, porque no me conocen. La sangre no significa nada cuando nuestros cerebros no están en la misma sintonía. No digo que soy mejor que vos ni que vos sos mejor que yo. Somos diferentes seres que viven distintos mundos. Sé que mis ideas te parecen una locura y a veces me dan ganas de susurrarte en el oído las cosas más nefastas y dejarte seco. Vivís adentro de una burbuja imposible de explotar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario